miércoles, 7 de enero de 2009

El beso de Judas

Según nos narra San Marcos en su capítulo 14 (v. 43-45):

"Todavía estaba hablando, cuando de pronto se presenta Judas, uno de los Doce, acompañado de un grupo con espadas y palos, de parte de los sumos sacerdotes, de los escribas y de los ancianos. El que le iba a entregar les había dado esta contraseña: «Aquel a quien yo dé un beso, ése es, prendedle y llevadle con cautela.» Nada más llegar, se acerca a él y le dice: «Rabbí», y le dio un beso."

Por su parte San Lucas en su capítulo 22 y en el versículo 48 nos narra la respuesta del Maestro:

"Jesús le dijo: «¡Judas, con un beso entregas al Hijo del hombre!»"

Pues si, asi fue, que Judas cogió y le dió un beso a Jesús y con ello lo vendió ante los que alli se agolpaban con espadas y palos.

En cambio poca gente conoce que el propio Judas en su evangelio apócrifo da su versión de la historia según la cual fué Jesús quien pidió a Judas que lo traicionara, según nos narra este discípulo: "Tú los superarás a todos ellos. Porque tú sacrificarás el hombre que me cubre (...). La estrella que indica el camino es tu estrella (n. 56-57)."

Es decir, que menos mal que al final la verdad se supo, porque imagínense que lo que nos queda de todo esto es la versión fraudulenta de Judas que quiso ponerse de bueno y aqui no ha pasado ná de ná.

Lo que son las cosas y lo que cambia la historia si la cuenta unos u otros... pero claro cada cual debe defender su postura, cosa lógica, aunque para ello tenga que putear al máximo al que se encuentra en el lado contrario ¿O no es tan lógica esta postura? Yo sinceramente no la veo tan lógica y además es de muy cobarde.

En muchas ocasiones nos cuentan medias verdades, verdades a media, o a veces, no nos enteramos ni de la misa la mitad... y nosotros encima creyendo que lo sabemos todo. Pero bueno, como al discípulo traidor que cada Lunes Santo se pega el mejor de los paseos escuchando a la agrupación musical de su hermandad, Redención, el tiempo pone las cosas en su sitio, marca las pautas a seguir y deja las verdades tal y como fueron. De esto último es algo de lo que estoy seguro y convencido, casi tanto como que hoy vienen por la noche tres magos de Oriente y nos dejan cuatro cosas para que nos acordemos de los que menos tienen.

Pero bueno, hablabamos de lo del beso de Judas y tiene que ser verdad que lo que hizo el hombre este hace más de 2.000 años marcó demasiado a la gente, porque hoy sigue habiendo Judas (hasta en escenarios de moros o cristianos, ¡que mas da!) en nuestra sociedad, aunque como predicó este mismo hombre, solo el perdón -y yo le añadiría que la educación- puede con esta lacra tan grande.

Termino la entrada de hoy con la letra de una sevillana dedicada a este momento de la Pasión y que me gusta una jartá:



Un beso fue la señal
pa que a Jesús lo prendieran
Judas por treinta monedas
al Soberano vendió
treinta monedas de plata,
el precio de una traición.
Y al mismo que lo vendía,
llamó amigo el Redentor.
Que aunque alguien nos traicione
el Rocío de la gracia
nos alienta a perdonarlos,
como perdona mi Cristo
la tarde del Lunes Santo.

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